Escribir en la era de la tiranía de la actualidad

Aquí nos tienes, nuevo año y nuevas metas. Pero aun con un propósito claro, con un objetivo divulgativo definido, en muchas ocasiones nos faltan los motivos para escribir sobre lo que es realmente importante en la actualidad, relevante, digno de tener presencia o de hacerse un hueco en la red. Pero…

¿Qué es más importante?

¿Qué merece ser contado?

¿Qué argumento debe hacerse viral o popular en Internet?

Preguntas que todo escritor o redactor debe realizarse en algún momento de su vida si hace uso de una conciencia o responsabilidad de empleo en las letras que transmite. Porque no todo debiera ser noticia, no todo debiera ser una entrada viral en tu blog, no todo debiera ser contenido que vaga por la red. No todo vale.

Hoy queremos proponerte nuestra idea de redacción para 2018, centrada y enfocada en la meta a largo plazo que prima y selecciona lo que consideramos poco banal, poco superfluo o frívolo, en otras palabras, de calidad. Queremos mostrarte nuestro compromiso con la información seria y nuestra lucha para escribir en la era de la “tiranía de la actualidad”.

 

Tiranía de la actualidad.

La tiranía de la actualidad” es un sesgo cognitivo, es decir, un atajo mental que empleamos para poder dar una respuesta conductual de una manera más rápida. En este caso, se trata de un efecto psicológico que está muy ligado al efecto de las compras y de la publicidad, pues consiste en nuestra incompetencia a la hora de demorar recompensas que obtienen un beneficio a corto plazo. Cuando realizamos una compra o nos fijamos una meta, tendemos a imaginarnos en un futuro para poder intuir las emociones que sentiremos a la hora de alcanzar nuestros objetivos. Sin embargo esta situación se torna muy complicada, pues el futuro incierto es, y en relación a la fantasía que resulta de visualizar nuestros sentimientos acerca de estas metas; nuestro cerebro está sesgado hacia una ilusión positiva. Soñamos con los ojos abiertos, días de vino y rosas pues imaginar el boleto ganador de lotería y el viaje al Caribe, producen más satisfacción que la realidad en la probabilidad de su ocurrencia.

Por tanto, el futuro fracaso de tus propósitos de año nuevo tiene una referencia, una vez más, evolutiva. Vía ADN, tenemos esa incapacidad para asumir metas que otorgan beneficios a largo plazo, gracias a nuestras dificultades de futurología. Y de este modo, tendemos a comernos el dulce hoy, que ya llegará la dieta mañana. Tendemos a sentarnos en el sofá hoy, que ya me apunto al gimnasio pasado. Tendemos a ver la televisión hoy, que ya estudiaré el fin de semana próximo.

¿Y en los medios de difusión, comunicación y divulgación? Pues por desgracia, tendemos a hablar de Gran Hermano antes que del conflicto sirio, de lo morboso antes que de la noticia poco comercial, de lo viral antes que de lo poco conocido. Porque no podemos confundirnos, la tiranía de la actualidad también afecta a la mismísima actualidad y cuando apremia una hoja en blanco, tenemos una responsabilidad a modo de letras, y estas son más ligeras ante la recompensa fácil.

El hecho de que consumamos cultura basura, no es dependiente en exclusiva de que los medios de comunicación y divulgación la trabajen y la ofrezcan, sino que también cuenta con nuestra parte de responsabilidad. Y porque nos venga a modo de sesgo cognitivo, no tenemos excusa. Debemos luchar contra nuestros verdaderos destinos, aquellos que marcados por la ciencia hacen que nos llenemos de conductas sesgadas. Puede resultar muy atractivo el escribir sobre fusilerías que aumenten las visitas, que retroalimenten una audiencia fácil; pero lo cierto es que no conseguiremos forjar un mensaje proactivo escribiendo aquejados de la tiranía de actualidad.

Y esa actualidad no sólo representa esa notica, este campo de conocimientos que quiero hacer llegar a los demás, sino que muestra igualmente lo novedoso, lo actual o lo que está de moda. Tendemos al consumo sin responsabilidad, sin reflexión. Pero no me quiero referir con esto únicamente a lo material que supone que adquieras un pantalón de moda, un coche o una televisión nueva. Esta necesidad de estar actualizado, de tener el último ordenador, el mp3 más pequeño, la última videoconsola, también es tiranía de la actualidad. Un estilo de vida que se advierte también en el modo en el cual compartimos información, publicamos o elaboramos contenido.

Desde Planeta Hiedra tenemos un objetivo para 2018, y este es, no quedarnos en lo superfluo, en el bulo, en la información que no aporta, el contenido de baja calidad. Súmate a nuestra meta de este año con nosotras, para subir un peldaño más en esta carrera hacia una buena praxis en la divulgación y la creación de contenidos y conocimiento.

¡Bienvenido, 2018! Adiós, tiranía.

Somos Planeta Hiedra y con cada palabra brotamos.

 

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